Siempre culparemos y condenaremos a aquellos  que creemos son responsables de las guerras e injusticias sociales, sin reconocer el grado de violencia que hay en nosotros. Debemos trabajar en nosotros mismos y también con aquellos que condenamos si es que queremos tener un impacto significativo.

Nunca ayuda trazar una línea y tachar a cierta gente como enemigos, incluso aquellos que actúan de manera violenta. Necesitamos acercarnos a ellos con amor en nuestros corazones y dar nuestro mejor esfuerzo en encaminarlos en una dirección de no-violencia. Si queremos alcanzar la paz partiendo desde la ira, nunca tendremos éxito. La paz no es un fin. Nunca se dara a traves de medios no-pacíficos.  - Thich Nhat Hanh, monje budista.

 

Cuando un evento de gran violencia ocurre, ya sea cercano a nosotros o no, es común que nos sintamos abrumados por una mezcla de sentimientos y pensamientos. Tristeza, desilusión, y ansiedad por encontrar un lugar o persona con quien sentirnos seguros es algo frecuentes. De igual manera, empezamos a juzgar y a condenar a las personas involucradas, cuestionandonos cómo es que fueron capaces de cometer dichas atrocidades.

Lo que no es común es observar lo que pasa en nosotros. Nuestra tranquilidad nos abandona, albergamos rabia y deseos de venganza en nuestros corazones. Lejos de ser un bálsamo, estos sentimientos envenenan nuestro espíritu. Sin embargo, es esta una solución? Veamos a nuestro alrededor, fijémonos en nuestros vecinos, nuestros compañeros de la escuela o nuestro trabajo, o hasta le gente con la que nos encontramos en la calle, y escuchemos si el guardar resentimientos les ha ayudado a mejorar sus vidas.

Para que emplear fuego contra fuego si hemos visto que solo genera mas violencia?

En cambio, podemos cambiar el rumbo de las cosas si vemos a aquellos que consideramos nuestros enemigos desde la base; dándonos cuenta que son seres que sufren, y que al igual que nosotros, quieren dejar de sufrir. Son personas que alguna vez fueron niños, con buenas intenciones y que soñaron con un mundo bello.

“Cuando otra persona te hace sufrir, es porque sufre profundamente dentro de sí misma, y su sufrimiento se derrama en otros. Esa persona no necesita castigo; necesita ayuda. Es el mensaje que esta mandando”, Thich Nhat Hanh.

Si el otro es un ser humano al igual que yo, y yo necesito amor, comprension y aceptacion, es algo seguro que el otro necesita lo mismo.
Queremos que el mundo cambie y paren los círculos de la violencia? Que empieze por mi. El mas sencillo acto de bondad puede permanecer por años en la memoria de una persona e inspirarlo a que haga los mismo con otros.

Siendo asi, que puedo hacer el dia de hoy por los demás? Un acto de bondad cada día puede hacer la diferencia en nuestra vida y ser el bálsamo que tanto buscamos. Y recuerda, un poco de fragancia siempre permanece en las manos que regalan flores.

-ppz.