Fácilmente puedes juzgar el carácter de una persona por la manera en que trata a la gente que no puede hacer nada por ella.
Que interesante e importante es este proverbio. Si no obtenemos a cambio lo que queremos y esperamos de los demás nos molestamos y en muchas ocasiones ganas no faltan de hacer a la persona a un lado, como si fueses algo desechable.
A veces esa es simplemente la nueva definición de relaciones interpersonales. Un intercambio de usos, como si el otro fuese un simple medio para obtener una satisfacción o evitar alguna molestia.
El ritmo de vida esta cambiado. Ahora hay mas prisa, satisfacción inmediata, y la falta de paciencia y tolerancia característica de este ritmo nos puede desviar de pensar y actuar con carácter.
Y a que nos referimos con Carácter?
Técnicamente se define como la calidad mental y moral que distingue a un individuo. Hablando de buen carácter, nos referimos a una persona que piensa, siente y actúa en base a los valores universales, en lo que es correcto, con integridad, bondad y responsabilidad.
En el momento en que sientas intolerancia y desilusión hacia alguien, detente y date un momento para reflexionar.
Recuerdas cuando fue la ultima vez que te detuviste para contemplar a quien tienes enfrente y simplemente apreciarlo por que si?
A tu madre, a tu hermano, a un compañero de trabajo, o al que te vende el café por las mañanas? Puede que por nuestra mente nublada hayamos perdido la cuenta.

Dicen que en Tibet, cuando alguien desea algo, optan por dar algo a los demás. Esto ayuda a despejar la mente y el corazón de estar esperando algo y a concentrar esa energía en brindar alegría a los demás. Nosotros podemos cultivar el balance en nuestras vidas y si aprendemos a emplear la humildad en nuestras relaciones obtendremos de ellas quizás no lo que queremos, pero en definitiva lo que necesitamos.

 
El grafico fue realizado por Cliohdna y fue tomado de http://www.irishartsblog.com/2008/05/index.html